En los municipios de Sabana Centro se ha encendido una preocupación creciente por los casos de jóvenes desaparecidos en las últimas semanas. Las autoridades, junto con las familias, buscan respuestas ante una problemática que refleja tensiones profundas en el entorno social y familiar.
Las causas, según expertos en convivencia y bienestar juvenil, están ligadas a múltiples factores: conflictos familiares, dificultades emocionales, rupturas afectivas, consumo de sustancias psicoactivas y la influencia de redes sociales que, en algunos casos, facilitan fugas o contactos con personas desconocidas.
Mientras las autoridades adelantan labores de búsqueda y prevención, líderes comunitarios y entidades locales hacen un llamado urgente a fortalecer el acompañamiento familiar, la atención psicológica y los espacios de diálogo con los jóvenes, para evitar que el silencio y la desesperanza sigan cobrando víctimas.
La invitación es a no normalizar las ausencias, a escuchar con empatía y actuar con prontitud. Cada caso es una vida, una historia y una oportunidad de construir una región más humana y solidaria.










